Antes de comenzar, mi deber es presentarme: mi nombre es Leonardo de Oviedo y fui presbítero (vosotros en el siglo XXI nos llamáis sacerdotes); fui presbítero de la ya desaparecida parroquia de San Bartolomé el antiguo de Almagro, en los inicios del siglo XVII.

Dediqué 5.000 ducados para la construcción del Corral de Comedias, una auténtica fortuna en mi época, para que los habitantes de la ciudad de Almagro pudieran disfrutar de las representaciones teatrales del Siglo de Oro.
En el día de hoy voy a ser tu ayudante para que logres completar esta entretenida yincana que se desarrollará por nuestra bonita ciudad.
¡Vamos allá!